domingo, 9 de septiembre de 2012

Desconocidos (0-1)

Los de Rafa Berges se estrellan en la imprecisión y falta de ideas. El Elche se encontró con tres puntos que ni buscó. Merced al orden, líder una semana más.


Volvía el Córdoba al Nuevo Arcángel después de una semana llena de dudas tras la mala imagen de Lugo. Y lo hacía con buen ambiente. Unos 11.000 aficionados regresaban a casa para disfrutar de una mañana de fútbol. Pero no lo hicieron. Entre otras cosas porque el Córdoba que saltó al terreno de juego poco o nada tuvo que ver con el que se esperaba. Hasta tres cambios en el once con respeto al del Anxo Carro. Caballero en lugar de Dubarbier, Fede en detrimento de Pedro y Kiko Olivas por Tena, que vería el encuentro desde la grada.

Los blanquiverdes empezaron con ganas, empujados por una afición deseosa de éxito y que vivía el duelo ante los ilicitanos con un halo especial. Patiño tuvo el primer amago de ocasión, pero su disparo se marchó muy desviado en los primeros minutos. A partir de entonces el Elche apareció para hacer el primero. En una buena combinación de sus tres hombres más destacados de ataque, Fidel veía el espacio para Coro que, aunque se topó con Alberto en su disparo, vería cómo Gil aprovechaba el rechace para hacer el 0-1.

No se habían cumplido aún los diez primeros minutos cuando los de Fran Escribá ya mandaban. Mucho premio para tan pobre planteamiento de líder. Y es que desde entonces, poco o nada más a reseñar de un equipo al que le bastó estar ordenado y manejar los tiempos del partido. Tan simple de escribir como complicado de efectuar. El Córdoba intentó tocar arrebató y se espoleó tras el golpe, pero no encontraba ni las formas ni las ideas. Así las cosas, lo único que se acumulaban eran las malas noticias. Fuentes, con un fuerte golpe en el ligamento de su rodilla izquierda, tenía que abandonar el partido para dar entrada a Dubarbier.

Quería el Córdoba, pues, encontrar un espacio por la siniestra del Arcángel, pero se le hacía imposible. Entre otras cosas porque el juego era lento y predecible. Ni López Garai (desconocidísimo en el inicio de campeonato), ni la pareja de interiores compuesta por Caballero y Abel encontraban la forma de darle sentido al juego albiverde. Tocaba probar a balón parado, donde el ex del Granada botaría una falta que encontraría un remate defectuoso de Kiko. Eran los únicos retazos que daban los locales en busca de un gol que no merecían. Y que pudo llegar si una buena combinación entre Caballero y Dubarbier hubiera sido aprovechada por Patiño quien, sólo para empujarla, vio cómo le hicieron falta tres centímetros más para conectar el que hubiera sido el empate a uno.

Tras la reanudación, el Córdoba tomó la iniciativa preso del marcador. Metiendo más intensidad y con la defensa algo más adelantada, el Elche vio como tenía que exponer el orden y las pérdidas de tiempo a la máxima expresión. Así, no era raro ver continuamente en el suelo a jugadores como Xumetra, Manu Herrera o Edu Albácar. Había que ganar segundos como fuera. Y eso que los blanquiverdes tampoco creaban situaciones límites de gol o peligro. Empujados en la fe de López Silva, el onubense dejaba la banda para Dubarbier y se empeñaba en hacer algo de fútbol por dentro, pero era demasiado complicado penetrar y tejer donde el Elche mandaba sin dificultad. Así las cosas, Berges movía el banquillo para tratar de encontrar soluciones. Joselu, el fichado como hombre gol de este proyecto, entraba en lugar de Patiño. Lo intentó el canterano del Villarreal, pero la impotencia se adueñó de todos. En su haber, la presión  y alguna falta peligrosa provocada. Por lo demás, desasistido y sin ocasiones.

No se preocupen si en esta crónica hace tiempo que no hablamos del Elche. No le pasó nada. Es sólo que hacía tiempo había desistido en su intento de hacer algo que no fuera dejar pasar los minutos. Así que, en vistas de que los ilicitanos no estaban por la labor de exponer nada en el partido, Berges tuvo que tirar de Pepe Díaz. Kiko Olivas dejaba su sitio al de Almodóvar para cerrar con línea de tres, aunque López Garai echara una mano a Gaspar cuando el equipo no tenía el balón.

Con el guión cambiado, y buscando ser más directos, el cronómetro andaba y el empate se esfumaba en la mente de los aficionados cordobesistas. El último arreón, a falta de cinco minutos, vio cómo Abel tuvo la mejor de las oportunidades. Una falta en la frontal del área, ideal para su perfil, se estrellaba en la barrera y se marchaba por línea de fondo. Por último, sería Dubarbier quien probaría con un tiro lejano que se marcharía muy desviado. Para entonces, el 0-1 parecía más que seguro, aunque fueron los franjiverdes quienes pudieron hacer el segundo si Xumetra hubiera acertado con un pase medido que interceptó López Garai antes de que Coro empujara en boca de gol.

Así las cosas, Valdés Aller decretaba el final de un partido que no despeja las dudas de Lugo sino que las incrementa. El Elche seguirá líder una semana más en la que su excelencia fue mostrar su orden.

En rueda de prensa, Fran Escribá destacó que “en la primera mitad controlamos el partido, aunque en la segunda nos dominaron y tuvimos que estar más atrás” para proseguir con su felicidad, ya que “no nos generaron ocasiones límites de gol”.

Berges, por su parte, lo tenía claro: “Nos faltó ritmo e intensidad. Se nos ha ido el partido por pequeños detalles, aunque me quedo con que hemos hecho un esfuerzo importante”. El preparador blanquiverde, finalmente, quiso mirar al miércoles donde “habrá que reconstruirse”. 

sábado, 8 de septiembre de 2012

Históricamente, un visitante amable


Cordobeses e ilicitanos se han enfrentado en El Arcángel en 23 ocasiones. Sólo en cuatro, la victoria fue a Elche. La entrada de Kiko en detrimento de Tena, principal novedad.


Córdoba y Elche han construido, a lo largo de los años, una de esas crecientes rivalidades deportivas (con su punto álgido en la 96-97), donde más de 12.000 cordobesistas se dieron cita en las gradas del Martínez Valero. Desde entonces, los éxitos de unos y otros se quedan en algún ascenso a Segunda y muchos años de travesía por el desierto.

Y en esas, con ganas de cambiar el rumbo, septiembre se cruza en el camino. Los de Fran Escribá llegan al Arcángel como un sólido líder. Tres victorias en sus tres primeros encuentros son una carta de presentación demasiado jugosa como para no apostar por lograr la cuarta. Hecho para ascender, con un bloque sin fisuras y reforzado con jugadores contrastados como Manu Herrera, Damián Suárez, Rivera o Coro, buscarán romper un maleficio que dura cinco temporadas.

Y es que la última vez que los ilicitanos se hicieron con la victoria en Córdoba fue allá por el 2005, donde un conjunto que luchaba por sobrevivir perdía 0-1 antes de convertirse en el equipo que casi roza la hazaña de la salvación. Pero el sino de los blanquiverdes también ha cambiado. Atrás quedan discursos conformistas. Vivir la experiencia de una temporada en lo alto y de unos play-offs que no acabaron en fiesta hace que se quiera repetir.

Para ello Rafa Berges conserva al 90% el bloque que ha ido perfilando desde que echara a rodar el balón en Murcia. La principal novedad y sorpresa en la convocatoria es la ausencia de Tena en detrimento del recién llegado Kiko Olivas. Por lo demás, ningún cambio. Ayina, Cerra, Damián y Enzo, aún “físicamente tieso” como lo describía su entrenador, se quedan en la grada.

Así las cosas, mientras ambos quieren seguir con su dinámica positiva, la afición blanquiverde desea disfrutar con los suyos. Se espera un gran ambiente en El Arcángel. Es por eso que, desde la cúpula directiva, se apostó fuerte por atraer a la hinchada. Desde los 11 euros para abonados y 13 para los que no lo son se podrá disfrutar del encuentro de liga y, de regalo, asistir al encuentro de Copa que se jugará el próximo miércoles. El preparador blanquiverde lo tiene claro: “Las colas en las taquillas nos demuestran cómo tenemos que salir el domingo”.

Sobre el rival de mañana, Berges lo describió como un equipo “poderoso, con buen repliegue y que sale bien a la contra”, para terminar lanzando un mensaje a los suyos: “No podemos variar nuestro rumbo ni el fútbol en el que creemos". Para ello, podría apostar por la siguiente alineación: Alberto; Fernández, Gaspar, Kiko, Fuentes; López Garai; Abel, Caballero, López Silva, Pedro; Patiño.

El último precedente entre los dos equipos tuvo lugar en enero, donde los de Paco Jémez ganaban 2-0 a un Elche entrenado por Pepe Bordalás. El partido estuvo marcado por la excesiva violencia empleada por los ilicitanos, encarnada en la figura de Edu Albacar, quien incluso rompió la mandíbula a Charles, en lo que fue la acción más repudiable de la temporada. La afición cordobesista aún lo tiene presente, por lo que a buen seguro se recordará.

Valdés Aller, del Colegio Castellano Leonés, será el encargado de impartir justicia. La temporada pasada pitó al Elche en una ocasión (derrota 0-2 ante el Celta en un encuentro cargado de polémica) y al Córdoba en dos: Ante Almería (perdido 2-1) y Xerez (victoria 2-1).

Con todo, el Córdoba buscará la que sería su 19ª jornada sin caer derrotado en casa de forma consecutiva. Y lo hará ante lo que las estadísticas, dicen, es un propicio rival. Mañana, a partir de las 12.00, sigue la historia.

@serranonacho

viernes, 9 de marzo de 2012

¿Subimos?

Mirar atrás es como aquello de la botella a la mitad. Según el momento y el estado, la ves más llena que vacía. Y viceversa. Pero como quiera que hoy día, todo lo que rodea al equipo blanquiverde está de dulce, echar una miradita a la espalda no viene nunca mal. Y precisamente en una semana señalada. Porque viene el Huesca, ese rival especial. Aquel que propició vivir una nueva etapa. 

Seguramente todos recordamos 2007. En concreto, su mes de junio. Y, tal vez a muchos les ocurra lo mismo que a mí: no lo disfrutó lo suficiente. Tras cruzar Pasarón y estar invitados al último baile, tocaba rematar ante los oscenses. Córdoba se volcó como hacía tiempo que no se recordaba. Fruto de ello llegó el domingo y, con él, las 20.00 de la tarde. Sol, calor... y un autobús.

Uno que no traía a los que una semana después volvieron a poner a Córdoba en la órbita deportiva, sino a los que vienen mañana. Tal fue la "acogida" que uno de los jugadores de aquel autobús aún cuenta hoy, fuera de microfóno, que en el vestuario de ese equipo temblaban las piernas. Había miedo. Porque Córdoba quiso que así fuera. Por más que el Bernabéu estuviera preparando su fiesta de Liga en el mismo momento o el Barcelona quisiera estropearla, el apoyo mayoritario de CÓRDOBA estuvo con el equipo de su ciudad.

Lo que hay ahora lo sabemos todos. Menos respuesta de lo que sería deseable, aunque todo es entendible y opinable. Más aún en los tiempos que corren. Por eso, y porque es el momento, hay que subir. Al barco, para empezar. Medidas hay, pasos se dan. Por un mínimo de diez euros, Córdoba puede ser testigo y ayuda de un sueño cuadragenario. Y el premio es demasiado irresistible como para no avanzar.

Hace unos días, en la mesa redonda de la peña Córdobamanía, se pedía -casi exigía-, que se hablara de ascenso. De subir. Por lo pronto, es hora de subirse. Al fútbol, a la ilusión y al agradecimiento. Al Córdoba. Muchos de los que reconocemos no haber disfrutado lo suficiente de Huesca y su invasión tenemos una nueva oportunidad para estar en paz. Mañana veremos si Córdoba quiere subir. Y yo digo que sí. Subimos.

lunes, 30 de enero de 2012

De sudor, lágrimas y sobre todo... sangre

La de ayer fue una de esas victorias. Una más, se podría decir. Pero, en la sensación, es una de aquellas que vale por tres. O por cuatro. Derrotas a un rival directo, ganas el goalaverage particular y encima, te das cuenta que no sólo sabes jugar al fútbol, sino que también puedes parar a un equipo de rugby o boxeo. Y es que ayer el Elche estuvo lejos de ser un conjunto que se dedicara a practicar su deporte.

Y es una pena porque, con el balón en los pies, los ilicitanos son de lo mejorcito de la categoría. Claro que si desde el banquillo no hay otro mensaje sino la destrucción del contrario, complicado. Perdió Bordalás una magnífica ocasión de quedar como un señor. En rueda de prensa afirmó, sin ningún tipo de pudor, que no había visto la acción que supuso la tarjeta roja de Edu Albacar. Curioso, pues el sonido del codazo y la doble fractura de mandíbula que sufrió Charles en la jugada se escucharon desde cualquier punto del estadio.

Pero pasemos esto. Creamos a Bordalás. Más triste resulta ver la crónica del encuentro que por la tarde subía el Elche CF. Tildaba de "rigurosa" la expulsión de Albacar. ¿Hasta dónde vamos a llegar? El fútbol, ante todo, es un juego compuesto por personas. Y parece que se nos olvida. Lo uno, y lo otro. Charles estará fuera del equipo más de un mes por una acción totalmente desmedida y canallaesca. Lesionado intencionadamente por un compañero de profesión. Y, a quien le corresponda, en vez de darle un "coscón", una advertencia de cara al futuro, se le alienta para la próxima. 

Edu Albacar debería estar fuera de los terrenos de juego el mismo tiempo que Charles esté sin pisar otro. Este jugador, que sabe como pocos manejar su pierna izquierda pero ayer prefirió utilizar otra técnica más deplorable, se marchó del estadio siendo expulsado pero reforzado por su club. El fútbol, cada vez más mediatizado, empieza a dar asco cuando uno asiste a esperpentos como éste.

Quiero creer que el jugador ilicitano está pasando su calvario particular. Que una acción de tal magnitud no queda impune en la conciencia de nadie. Quiero creer que Albacar ha aprendido. Aunque a Charles nadie le quita una operación que le apartará de su trabajo durante un tiempo considerable. El Comité de Competición tiene una ocasión de oro para dar ejemplo. Habrá que esperar, pero mientras se siga dando manga ancha, habrá que pensar que no sólo Albacar y el Elche tienen la culpa. El día que una agresión como la de ayer se castigue con dureza, empezará a terminarse todo.

Mientras tanto, Messi seguirá haciendo goles, Ronaldo copará portadas... y aquí no pasará nada. Porque al resto se le mira poco. Para ganar o figurar habrá que sudar, llorar y, últimamente, hasta sangrar.

martes, 24 de enero de 2012

Miguel Ángel Tena: "Tenemos que exigirnos estar entre los seis primeros"

Disfrutar. No para de repetir la palabra. Y es que lo transmite. Se le ve feliz y con ganas de que el resto se enganche. Acompañado de sus dos amores, Marian y su hijo Miguel (de apenas meses), responde una a una a todas las preguntas. Tal vez porque se le ve cómodo y, precisamente, disfruta. Será por eso que no duda en afirmar que, si por él fuera, "me quedaría aquí toda la vida".

Ante el Celta, viendo el partido... ¿se pierden dos puntos o se gana uno?
(Reflexivo) Creo que el equipo tenía que haber ganado, hicimos muchísimo para conseguirlo, prácticamente la posesión al 80% fue nuestra, generamos muchas ocasiones pero las circunstancias de las rachas hicieron que el equipo no puediera llevarse los tres puntos ante un rival directo. Pero bueno, en cualquier caso, también es importante saber que si no puedes ganar, es mejor no perder.

Lo que sí se aprecia es que se hacen pocos goles para la cantidad de ocasiones que genera el equipo... ¿cómo se explica?

En este sentido somos conscientes que tenemos pocos goles a favor. El míster insiste mucho y se trabaja en los entrenamientos. Creo que esto se mueve por rachas y estamos convencidos que terminaremos haciendo goles. Sabemos defender, y por el juego que hacemos estamos convencidos de que los delanteros acabarán metiendo goles. Como te decía, es cuestión de momentos, y a lo mejor en los partidos venideros nos encontramos que podemos hacer tres o cuatro goles, como ya hicimos tiempo atrás.

Pepe Díaz o Patiño han estado en el foco de la polémica tras los últimos partidos: ¿Cómo están en el día a día? ¿Se comen mucho la cabeza?

Cuando no entran los balones, está claro que tienen que pensar que no han podido hacerlo. Pero el míster trabaja muy bien, les da mucha tranquilidad y tienen toda su confianza. También es cierto que se han juntado muchos partidos en los que se han generado muchas oportunidades y se tenía que haber ganado. Pero estamos todos con ellos, incluso los que no tenemos esa responsabilidad en la faceta  realizadora del equipo porque sabemos que es complicado, que siempre se mira al que no hace gol, pero sabemos que vamos a tener muchas ocaasiones y hacer goles. Lo importante es seguir así y generarlas, porque de una manera u otra conseguiremos marcarlas y hacer muchos goles.

Hablamos de goles. Van a hacer falta ahora que llega el Tourmalet. ¿Va a ser clave este tramo para saber dónde puede estar el equipo al final?
Hay muchos partidos aún hasta el final, pero sí que es verdad que este tramo supone una piedra de toque porque nos enfrentamos a rivales directos y el golaverage dependerá de esto. Haber jugado contra el Celta y haberlo hecho así al equipo le crea una gran confianza. El equipo sabe que somos capaces de jugarle de tu a tu a los grandes de la categoría y solo la mala suerte de no poder anotar es lo que nos hace no ganar los partidos. Sabemos y nos hace estar preparados para poder llegar al play off, que para nosotros sería un premio muy importante.

Si tuvieras que predecir... ¿crees que los equipos que están arriba ahora son los que lo estarán al final?

Es complicado hacer ahora una quiniela, pero los que estamos ahora estaremos al final. Incluso diría que las dos primeras plazas no están seguras.
 
¿Qué ha cambiado con respecto al año pasado?

Se han juntado muchas cosas. El entrenador ha venido con una filosofía distinta, desde el principio ha insistido mucho en eso, aunque hubiera habido malos resultados él hubiera seguido fiel a eso, porque ya estuvo aquí antes y lo siguió haciendo aunque no le saliera bien. También ha sabido encajar las piezas que le hacían falta al equipo. Necesitábamos jugadores como Hervás, Silva, Borja... gente que quiere balón, que sabe tenerlo... pero creo que lo más significativo es la ambición y las ganas de ganar que está mostrando el equipo desde el minuto cero, no especula con saber qué va a pasar y eso hace que juguemos como estamos jugando.
Siguiendo por ahí, es tremendo cómo cambia la vida en apenas unos meses: de un club que luchaba por sobrevivir a otro que está ilusionando...

Sí, el año pasado se pasó muy mal, porque había mucha incertidumbre. Aunque se hizo el cambio, en la concentración faltaba gente y se palpaba que había dudas en torno a los compañeros que habían venido. Esa duda se generó, la afición también lo hizo... pero creo que se engancharon con la llegada de Paco. Tiene un carácter que hace que le de igual los jugadores que tiene, querrá siempre jugar. Lo más importante fue cómo empezamos. Si hubiese ocurrido al contrario habríamos empezado con más dudas aún. Ahora, el equipo disfruta en el campo y sabe que juega teniendo muchas posibilidades de ganar los partidos.

Ahora se ve todo diferente, pero en julio a muchos jugadores se les pidió renegociar su contrato. Tena incluído. Rechazaste incluso jugar la UEFA por seguir de blanquiverde...

Tenía ofertas importantes, había hecho una buena campaña, con muchos minutos. Pero lo tenía muy claro: quería quedarme. Estaba muy cómodo pero también quería hacerme valer. Entendía al club, pero ellos debían comprender que llevábamos 8 meses sin cobrar. Salvamos la categoría con esos problemas. Juan me llamó y me propuso bajar el contrato. Esa era la situación y lo iban a hacer con muchos más jugadores. Yo le dije que me parecía bien, pero que debía tener algo de recompensa. Fue muy fácil: llamé al reprensentante, habló con Juan y se llegó a un acuerdo. Dos años más y el que resta. Hablé con Juan y le dije que me quería quedar, pero que no había problema si tenía que irme, porque en otros sitios me valoraban. No podía quedarme en esa situación de bajarme el contrato sin una compensación por otro lado. Juan y el presidente lo entendieron y se portaron muy bien. Paco fue clave también y pude renovar, que es lo que yo quería para estar tranquilo. Las demás ofertas las rechacé.

¿Fue difícil cambiar el chip? Nuevos propietarios, nuevo entrenador, nuevo sistema...

En ese sentido no es complicado porque llevamos muchos años jugando. Hoy te toca el estilo de Paco, mañana el de Lucas... Hay que tener las piezas adecuadas. Este año se ha acertado con los fichajes. No son jugadores de nombre pero encajan. A lo mejor estos mismos futbolistas, el año pasado con Lucas, no hubieran hecho lo que están haciendo ahora. Encajar las piezas es lo importante.

¿Le ves haciendo carrera en Primera? Una anécdota que le persigue le ocurrió en Las Palmas: los jugadores lloraron cuando se produjo su cese.
Fuimos a jugar allí y había 12-14 jugadores esperándolo en el vestuario. Lo quieren mucho, hablan genial de él. Es un entrenador que se deja querer, siempre está atento al lado humano del futbolista. Tiene mucho futuro, claro que sí. Primero por contactos. Conoce a mucha gente en el mundo del fúbol. Y luego, como entrenador, está demostrando lo que es. Es muy seguro en lo que hace. Otro entrenador, si no le salen las cosas, jugaría de otra manera. Él no. Ojalá podamos disfrutarlo muchos años aquí. Pero seguro que entrenará en Primera.

Este año te está tocando jugar menos... ¿cómo lo llevas?

Se ve diferente a cuando eres más joven. En mi caso, empecé jugando todo, encajabamos poco y de repente el míster cambió creyendo que era lo mejor. Lo único que he hecho ha sido seguir trabajando para que el míster vea que no bajo los brazos. He intentado demostrar que si quiere necesitarme, estoy ahí. Que quiero jugar en este equipo. Y si no juego, ayudar al compañero. Que el equipo gane es un beneficio para todos. Siempre hay que buscar el lado bueno para estar arriba. Pero está claro, intento demostrar que estoy capacitado para jugar todos los partidos, porque lo estoy.

La llegada de una hornada de buenos técnicos jóvenes que apuestan por el buen fútbol parece que se impone... ¿hay cada vez más equipos que intentan jugar? ¿está calando esa filosofía?

Lo que hacemos nosotros es muy difícil. Hay dos o tres que lo intenten en Segunda. Casos de Valladolid, Deportivo... y no tanto como nosotros. El Almería, el Elche, el Celta... no hacen el fútbol tan abierto que hacemos nosotros. Quitando tres o cuatro equipos, el resto son más bien reservones. Intentan aprovechar dos o tres ocasiones, que es lo que hacíamos nosotros el año pasado. Pero equipos que generen siete u ocho ocasiones por partido, no hay más que esos.

A pesar de haber perdido la titularidad en beneficio de Prieto, te has convertido ya en una voz más que autorizada en el cordobesismo...
Llegué de rebote. Tenía un año más con el Elche. Los entrenadores decidieron que tenía que salir. Bordalás quiso firmar otro central y que yo saliera. Lo pasé mal porque no me lo esperaba. Aquí llegué por la lesión de Gaspar. Mi representante ya había hablado con Zubillaga, estaba todo cubierto, era imposible venir. Entonces se lesionó, me llamaron y me comentaron la opción. Puede arreglar el año que me quedaba en Elche y firmé aquí. No pude pedir más ese año, es verdad que no empecé jugando porque Lucas confiaba en lo que tenía y me costó entrar hasta el cuarto o quinto partido, pero a raíz de ahí lo jugué casi todo. Me salió todo muy bien, fui pieza importante para Lucas, hice 4 goles... me sentí un juagdor muy importante. Salió todo redondo pero lo único que lamento fue sufrir hasta el final, porque no teníamos equipo para sufrir así. El fútbol tiene esto... fíjate en el Tenerife, con mucho mejor equipo y acabó descendiendo.

En el lado personal, incluso, has echado raíces...

(Mira a Marian, su mujer, y a su hijo mientras se ríe) Lo más importante es haber conocido a mi mujer, haber tenido un hijo... ¡es lo más importante! ¡Es el lado humano! Te hace asentarte. Cuando vine estaba solo. Al final todo esto es mucho más positivo, te hace asentarte. Si el día de mañana pudiera, firmaría cinco años más. Me quedaría aquí de por vida. No puedo pedir más. ¡Esto ponlo, ponlo! (risas).

Y, precisamente, en Córdoba te han tocado vivir estas dos situaciones tan distintas: pelear por eludir el descenso y por meter al equipo en el play off. En las dos hay presión. Pero la de ahora... ¡bendita presión!

Sí, esta es mucho mejor. Cuando estás abajo, cualquier error te condena. El año pasado estuvimos peleando hasta el día de Las Palmas. Si perdíamos se podía haber complicado. Ahora jugamos por algo bonito, por un premio. Y sobre todo creo que el equipo se divierte tanto jugando que si perdemos un partido,  nos lamentamos pero entramos en el vestuario sabiendo que habíamos hecho muchísimas ocasiones como para haber obtenido un resultado mucho mejor.

Uno de los focos de debate que suscitado la temporada está siendo la afluencia de pública al Arcángel. ¿Crees que debería haber más respuesta en ese sentido teniendo en cuenta la temporada que está haciendo el equipo?

Soy de los que piensan que ahora están despertando. El día del Espanyol se vio la respuesta. El equipo responde y ellos se enganchan. Que ante el Celta vengan 11.000 personas es muy complicado tal y como está el país. Soy de los que piensa que al final el estadio se va a terminar llenando, porque nosotros somos los que los vamos a traer al Arcángel. Una vez que el equipo esté segundo, tercero o cuarto la gente va a terminar de rematar, porque están viendo que estamos entre los mejores pero no en esas posiciones altas, altas.

Dices que sois vosotros los que acabaréis llevando a la gente al estadio. Como se hizo en la Copa del Rey. Tenerlo tan cerquita y caer... ¿qué sentimiento produjo?

Fue un momento difícil, más cuando ves cómo fue el partido. Pudimos rematar la eliminatoria con esas dos ocasiones que tuvimos en la segunda parte. Si se hacen esos goles, el partido está acabado. Fue bonito mientras duró. Fuimos muy superiores a todos los rivales, ante todo un Primera como el Betis en El Arcángel, aquí contra el Espanyol ya se vio lo que hicimos y en Cornellà, 25-30 minutos complicados nos hicieron caer. Fue una pena porque merecimos pasar, nos rehicimos a tres goles en contra y si hubiesemos logrado el pase podríamos estar hablando de algo histórico para el Córdoba porque el rival hubiera sido el Mirandés, que si bien es cierto que está haciendo un campañón, no lo es menos que ante nosotros se le habrían puesto las cosas muy difíciles.

Incluso Pochettino habló del ambientazo del Arcángel...

Lo que dijo es verdad. Es que, por ejemplo, yo que he jugado en el Villarreal no he visto en El Madrigal ese ambiente. Ni en Mallorca, que siempre está desierto. Son ejemplos. También es cierto que el presidente tuvo un detalle para llenar el campo y para nosotros es una gozada, porque ver cómo la gente se lo pasó en grande y encima ganando... fue un orgullo poder disfrutar ese día.

Fíjate que sólo hablamos de cosas buenas en una de las temporadas más austeras que se recuerdan: canteranos, jóvenes con hambre... ¿te sorprende el rendimiento tan notable que están dando? ¿lo esperabas?

Soy uno de los grandes sorprendidos de los jugadores que hay aquí. Si me dices en junio que Hervás va a jugar todo no me lo creo. Es que eso no se puede ver. Si me dices que Fernández o Fuentes hacen la temporada que están haciendo... tampoco me lo creo. Por mucho que quieras verlo, es una cosa que es un sueño. Incluso para los mismos implicados. Todos los de abajo nos están sorprendiendo, porque aparte de ilusión tienen mucha categoría.

¿Triunfará Hervás en el Sevilla? Allí no se explican cómo se pueden gastar millón y medio en alguien de fuera y no darle minutos a uno de los suyos como Campaña...
Es difícil aventurarlo. Y más en el Sevilla. Pero tiene muchas cualidades y es cuestión de que tenga la suerte de acoplarse, que es complicado en un equipo así. Es importante que se sienta agusto porque es un gran jugador que puede hacer cosas importantes. Es un futbolista con una gran colocación, muchas veces ves que no corre como otros, pero siempre está en el sitio. Técnicamente es muy bueno, buen manejo de balón. Gran golpeo con la zurda. Y, sobre todo, mucha ilusión por triunfar. El Sevilla acierta porque es un jugador de futuro. No le puedes pedir la responsabilidad de llevar el centro del campo de todo un Sevilla desde primera hora, hay que ir dándole minutos... futbolistas como Javi no los hay. Hay que mimarlo y hacerlo futbolista.

¿Cómo ha vivido él el proceso?

En ese aspecto, ha estado centrado. Lo ha llevado muy bien porque lo ha movido todo su representante. Su incertidumbre ha sido elegir la oferta. Se ha decidido por el Sevilla pero nunca dejó de tener la cabeza en Córdoba. Es un gran profesional, está trabajando muy bien y lo dejará todo hasta el final de Liga. En los partidos y entrenamientos cumple como el que más, y eso es lo que tiene que hacer  porque pertenece a este equipo hasta junio.

Y no sólo ha sido Hervás quien ha oído cantos de sirena. Cada vez son más los jugadores que saltan a la palestra para ir a equipos de superior categoría. ¿Es ahora más importante que nunca mantener el bloque?

Lo mejor es que los vendan a todos porque así cobramos nosotros (carcajadas). Mira, el año antes de venir aquí estaba en el Elche, se hizo un temporadón y se vendió a Jorge Molina al Betis, se marchó Trejo... en todos los equipos, cuando haces buenas temporadas, es normal que todo el mundo esté pendiente, los representantes muevan lo suyo... creo que en nuestro caso hay jugadores que están haciendo buenas temporada, y es normal que los ojeadores pregunten. De ahí a ofertas formales hay un trecho, pero es normal porque lo están haciendo sensacional. Son jugadores interesantes para los primeros equipos o incluso si tienen filiales en superior categoría, para poder hacerlos jugar ahí.

Hablábamos antes de Hervás, que dejará una buena cantidad de dinero en el club. Dinero es precisamente lo que hace falta cada vez en más equipos del fútbol español, en todas las categorías. Vosotros vivisteis el año pasado una situación muy complicada. ¿Sigue siendo el jugador un auténtico privilegiado?

A ver, prefiero ser futbolista que estar en otras situaciones donde se pasa realmente mal. Al final siempre estamos respaldados. Somos privilegiados. El año pasado fue un contínuo engaño. Nos molestó más eso que el hecho de no cobrar. Este año nos han dicho las cosas claras, y así se pueden valorar las cosas con tu familia, pero no como el año pasado. Todo fueron mentiras. Lo hacían a su manera para que no nos enteráramos. Con la huelga y la AFE estamos respaldados, antes no.

Ahora que se habla de AFE, el viernes estuvieron por el estadio. ¿Os dijeron algo importante?

Vinieron a ver a los jugadores, para ver las sensaciones del proceso. Venían a hablar con los que mandan, por el tema del Concurso, ya que se tienen que hacer unos pagos a la LFP para que luego nos paguen en los años que nos tienen que pagar. No sabemos nada porque aún tiene que dictaminar el juez y nos tiene que llamar la AFE para poder cobrar lo que se nos debe, que será en unos tres años...

De una manera u otra, a todos los jugadores os llega la precaria situación de muchos compañeros del fútbol español. Lo de la Segunda B es tremendo...

Hoy en día en 2ª B todos lo pasan muy mal. Se pueden contar con los dedos los que pagan. En segunda se dan casos, como el Valladolid, donde lo están pasando mal, como nosotros el año pasado. No les cumplen con las fechas. Ahí están en situaciones difíciles. Aún no se paga al día a día. Aquí sí, y estamos encantados. Es importante habernos puesto en el presupuesto del club. Nos da la estabilidad de poder contar con nuestro dinero a final de mes, lo que nos hace poder estar centrados en entrenar y jugar los partidos exclusivamente.

El Poli, que está en una situación crítica, llamó hace un tiempo a ex jugadores para intentar ayudar al club. Incluídos Usero y tu.

El presidente nos llamó, nos pidieron ayuda a los ex jugadores. Tuvimos un par de reuniones pero no terminaron de verse las cosas claras. No se sabía a donde iba el dinero. Hablamos los jugadores por teléfono y no decidimos continuar porque no lo veíamos claro. En ese sentido, por el lado humano, me parece una pena porque estuve tres años muy bien. Tengo una casa allí incluso. Ha sido una pena, el club tenía dinero y por una mala gestión se ha ido todo a pique. Estuve tres años y pude disfrutar. Eramos un equipo recién ascendido, con gente muy sana, que disfrutaba mucho. Se hicieron buenos equipos, incluso quedamos séptimos en una ocasión. Pero en el club dejaron de hacerse las cosas bien y se veía venir lo que ha pasado. Lo lamento mucho.

Por último, para cerrar. ¿Es el ascenso el objetivo a día de hoy?

A ver, hablar de ascenso directo no es un objetivo marcado, pero estar entre los seis primeros, sí. Tenemos que exigirnoslo. Por juego estamos demostrando que tenemos que estar ahí.





Realizada junto a José Manuel Serrano (@JoseManuelSB). En twitter: @serranonacho.

miércoles, 11 de enero de 2012

Fuera la rabia, crece el orgullo

Hay veces en las que hay que serenarse. Parar. Borrar y volver a escribir. Bien porque no te gusta como queda o bien porque fríamente te das cuenta que lo caliente solo te enfría después. En mi caso estamos en la segunda opción. Y es que, hablar de una eliminación de Copa nunca es plato de buen gusto. Y menos si se produce de la manera más cruel y despiadada. Injusta y desmedida. Sobreponerse a un 3-0, lograr (en base a un fútbol de narices y un arrojo bestial por parte de quien manda) pasar a octavos y que en el último minuto te echen es... incalificable. O bueno, sí. Se podría decir que es una putada, pero por aquello del calentón es mejor borrar y volver a escribir. Aunque por ahora se va a quedar en el papel.

Es difícil explicar cómo se pueden mezclar rabia y orgullo a partes iguales. La línea de actuación de todos los cordobesistas ha sido algo parecido a un "¿qué está pasando?" al inicio, seguido de un "tenemos opciones", "seguro que pasamos", "menudo espectáculo" y cerrando el círculo con una desolación aplastante. Pero dura apenas minutos. Verse en otro Arcángel a reventar, en unos cuartos de Copa y ante otro segunda B nos hacía retrotraernos a inicios del milenio, donde el fútbol nos debía una tras un amargo Figueres. Y no. No será hoy.

Lo que el Córdoba ha hecho esta noche ha sido plantar un punto y seguido. Un borrón a lo que tenía detrás. De nada vale. A partir de hoy la ambición es el camino y el éxito el destino. Hablaba en alguna ocasión que este club está empeñado en hacernos creer. Y partido a partido alarga y agranda la cita. Aguardando a junio, por si acaso. Porque ese Dios del fútbol que nos ha privado de algo tan bonito como justo no se puede ir a otro sitio sin ser avisado. Estamos aquí y queremos lo que merecemos. Córdoba suena. Y lo hace fuerte y sin complejos. Que se lo pregunten al Betis. O al Espanyol. Unos eliminados y otros cerca de ello.

Mientras escribo se aplaca la rabia y crece el orgullo. Porque soy del Córdoba. Sí. Y me encanta. Me pone  incluso (esto también se debería borrar y volver a escribir) que exista gente que se haya alegrado de ello. Señal inequívoca de que estamos dando de qué hablar. Muchos serán ahora los comentarios de gente de fútbol que alabe lo que estamos haciendo. Personalmente, no los quiero leer. Estamos fuera y no es consuelo.

Hoy no habrá un cordobesista que no esté fastidiado. Por lo injusto del fútbol. Hemos tocado nuestro cielo y nos lo han arrebatado. Murcia aguarda y es lo único que queda, que no es poco. De aquí a junio sólo vale hablar de ascenso. Para esto nos están haciendo creer y para esto debemos responder. Y no, ni quiero parar ni quiero borrar. Sólo quiero seguir escribiendo. Y éste equipo hace escribir. Estoy seguro de que lo mejor está por llegar y quiero vivirlo con la mejor familia deportiva que existe: la nuestra. Con dos... Mejor parar.

En twitter: @serranonacho

viernes, 16 de diciembre de 2011

Los habituales para seguir haciendo historia

Se empecinan en mostrar la realidad. Y lo hacen con una facilidad pasmosa. Hasta insultante. Y es que los números son fríos e incuestionables. Por eso, y a golpe previo de vacaciones, el Córdoba está en disposición de afirmar que ha abandonado, de una vez por todas, su mediocridad. Aquella en la que ha vivido instalado durante muchos años.

Y es que desde que Las Tendillas cantaran con júbilo, allá por junio de 1999, que Córdoba volvía al fútbol profesional, las alegrías para la afición blanquiverde se resumen en permanencias agónicas, descenso esperado y ascenso obligado. Pero todo ello entre las catacumbas del balompié nacional. Así las cosas, pase lo que pase ante el Recreativo de Huelva, los de Paco Jémez habrán hecho la mejor clasificación de la última década. Desde el primer retorno a segunda del nuevo siglo.

De esta forma, con 29 puntos, ya es el mejor Córdoba de los últimos 11 años. Supera los 25 cosechados a estas alturas de la temporada 99/00. Por aquel entonces se perdería en Lérida, pero se registraba una comodísima undécima posición. Así las cosas, tenemos que remontarnos al curso 03/04, con Miguel Ángel Portugal al frente, para ver el mejor puesto en la tabla clasificatoria de los blanquiverdes previo al parón navideño. Novenos. En esa ocasión, una victoria ante el Poli Ejido en El Arcángel dejaba al Córdoba con 23 puntos.

Y es que, desde el ascenso en el Cartagonova, los números no mienten. De los diez encuentros que se han disputado antes de despedir el año, sólo en dos se consiguió sumar los tres puntos. Los ya citados frente al Poli Ejido y ante el Valladolid, la pasada temporada, con Lucas Alcaraz al frente y un campo impracticable. Todo lo demás fueron derrotas.

Y, ya se sabe, si hay algo que gusta en esta nueva etapa al míster blanquiverde es, precisamente, hacer historia. Cumplir con pequeños objetivos. Uno, ocurra lo que ocurra mañana, lo tiene hecho. Es el mejor de la última década a estas alturas. Podría concluir con 32 puntos el año 2011, siete más que en el mejor registro. Para ello contará con una novedad importante: el regreso de Sebastián Balsas en detrimento del sancionado Charles. Otro que vuelve es Alberto, fuera de la citación para el encuentro de Copa del pasado martes. El resto, los habituales.

La duda más importante se centra en el esquema. Saber si se volverá al sistema con dos puntas o seguir sacrificando a uno de ellos en beneficio de otro centrocampista. Sea como fuere, Paco Jémez lo dejaba claro en la rueda de prensa previa al partido: "En función del rival nos interesa jugar de una u otra forma. Tenemos que acostumbrarnos a diferentes esquemas para ser menos previsibles".

Con más urgencias llega el Recreativo. Instalado en una incómoda posición, y con 19 puntos en su casillero, Álvaro Cervera, técnico del cuadro onubense, llega mosca con el delantero Patiño. Unas declaraciones del ariete madrileño, en las que venía a asegurar que jugando con intensidad lo lógico sería ganar, fueron recogidas de mala manera por el míster del Recre: "No sé quien es Patiño y no me paro a pensarlas ni un segundo", espetaba antes de comentar que no le daba un sentido peyorativo a lo que decía. "Si esto lo dice Charles, Tena, López Garai o Paco Jémez a lo mejor me paro a analizarlas porque son jugadores de entidad".

Por lo demás, los onubenses llegan a Córdoba con varias novedades en la convocatoria: Álex Quillo, Córcoles y Zamora. Fuera quedan hombres como Kepa o Héctor Font. Lamas, uno de los baluartes defensivos del cuadro albiazul, se queda en Huelva por lesión. La nota especial la pondrá el regreso a Córdoba de Asen, de quien la afición blanquiverde guarda un excelente recuerdo.

El árbitro del encuentro será el canario Alejandro José Hernández Hernández, quien ya dirigiera la derrota por 2-0 del Córdoba en Pucela. Nueve encuentros esta temporada, con un balance de cinco victorias locales, tres visitantes y un empate.

Está todo preparado. Se espera frío, tal vez lluvia y eso sí, ambientazo entre aficiones. Porque llegan dos equipos hermanos, de los que engrandecen el deporte y de los que todos deben aprender. El Betis llegará el martes, pero una victoria antes de cerrar el año supondría tener, por fin, una dulce y blanquiverde Navidad.

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